Decepción y un cierto grado de sorpresa. Esa es la sensación que provoca la elección de Ricky Rubio en el puesto número 5 del draft por parte de los Wolves de Minnesota. Sobre todo si tenemos en cuenta que los Kings de Sacramento, que elegían en el puesto número 4, se han decantado por un base como Tyreke Evans, de 19 años y formado en la Universidad de Memphis. Al final, más o menos -y con la salvedad de Ricky-, se cumplieron los pronósticos y Blake Griffin fue elegido en el número uno por los Clippers. Memphis, lógico si no buscaba un traspaso, se decantó por el pívot Hasheem Thabeet -22 años y 2,21 de altura. Altura en formación, de carácter eminentemente defensiva, cuya selección nos genera más dudas que convencimiento. En el número tres Oklahoma eligió al escolta James Harden; elección que tampoco supuso una sorpresa, sobre todo desde que el base titular Russell Westbrook manifestara públicamente su nula disposición a pasar a la posición de escolta con el fin de dejar paso a Rubio. En el número cuatro escogía Sacramento, el equipo que quizá tenía más papeletas para hacerce con el jóven base catalán. Sin embargo, el movimiento efectuado por los Kings sorprendió a todos: Tyreke Evans, un joven base anotador. Jugada que complementó con el fichaje de Sergio Rodríguez en lo que, desde luego, constituye una mangífica noticia para el canario y para el baloncesto español. El draft se completó con la elección de Victor Claver en el puesto 22 por parte de los Blazers y de Sergio Llull la segunda ronda -puesto número 34- por los Denver Nuggets, equipo que cedió sus derechos a los Houston Rockets.
Sensaciones agridulces, por tanto, que ponen en entredicho la posibilidad de que Ricky acabe jugando el año próximo en la NBA. Los Wolves se encuentran sumidos en una profunda crisis, sin entrenador tras la destitución del gran Kevin McHale, y se han manifestado conformes con la posibilidad de incorporar al catalán dentro de un año. Esta circunstancia, y el hecho de que se trate de un equipo en el que pueda tener garantizados minutos en la posición de base -los propios Wolves han escogido también al base Jonny Flynn, de 20 años y 1,82 de altura-, pueden llevar a la conclusión de que tampoco es un mal destino para iniciar su andadura en la NBA. Por cierto, los medios de comunicación de Sacramento se hacen eco de la selección manifestando serias dudas sobre el acierto de la misma. The Sacramento Bee comienza así su crónica: “Los Kings no seleccionaron al convencional, creativo base, el carismático español que podría haber impulsado la venta de entradas esta temporada y haber compensado la más clara deficiencia de est equipo: alguien que pasa el balón a los demás”. Tras esta entrada -de tono eminentemente crítico-, continúa haciendo referencia al convencimiento de los directivos de la franquicia acerca de las bondades de la decisión tomada, cuyo fundamento sitúan en la voluntad de obtener victorias de manera inmediata la próxima temporada. Vamos, que en lugar de seleccionar futuro creen haber elegido un jugador que les va a ayudar ya desde la próxima temporada a recuperar la posición perdida. Así lo manifestaban cuando señalaban que “nos gustaba Ricky Rubio, pero es Tyreke quien nos va a ayudar a alcanza el lugar que queremos. El entrenador, todos los scouts, todo el mundo creemos que es el jugador correcto. Se trata de ganar, y ganar vende entradas. Creo que Ricy será un buen jugador de NBA, pero no creemos que vaya a ser mejor que Evans “. En noviembre de 2007, Evans conducía un coche desde el que su primo disparó y mató a un jóven de 19 años. Evans no fue ni detenido ni acusado, y de acuerdo a los directivos de Sacramento, cualquier duda sobre su madurez se disiparon tras realizar una intensa revisión de sus antecedentes y entrevistarse con la estrella de la Universidad de Memphis en el pre-draft. “Es un verdadero jugador de baloncesto -señalaba el entrenador de los Kings-. Puedes sentirlo. Tiene algo”. Los directivos pues, convencidos. La prensa no tanto, desde el momento en que consideran que Evans no es un base pasador, de los que hace mejores a sus compañeros. De hecho, no fue hasta el año pasado cuando su entrenador en Memphis le colocó en la posición de base, tras haber jugado como escolta anotador. Veremos a ver, pero esta decisión de los Kings, enviando a Ricky a Minnesotta puede ser uno de los grandes robos del draft. Por lo menos así lo ven muchos de los aficionados de Sacramento -no todos-, que han inundado los foros especializados, y que no pueden ocultar su decepción por haber dejado escapar a quien ellos consideran un proyecto de estrella. Por el contrario, en Minnesotta están contentos con una elección que venían buscando en los últimos días, si bien dentro de los foros existe un cierto debate entre los aficionados; muchos de los cuales -por las experiencias sufridas en años precentes- barajan la posibilidad de que la franquicia se haya hecho con Ricky con vistas a un posiblen intercambio de jugadores. Veremos.




























