Histórico y, sobre todo, apabullante. El Barcelona ha arrollado al Real Madrid en el partido de la ACB disputado esta noche en Vista Alegre, en una victoria por 57-79 que hace más líderes a los azulgranas y es todo un récord, ya que hasta la fecha la mayor victoria del Barcelona en Madrid había sido por 19 puntos de diferencia en 1980. Todo hacía presagiar un partido disputado, a cara de perro, entre los dos equipos que se postulan para dominar la ACB esta temporada. Sin embargo, la diferencia -por lo menos en el día de hoy, y aun teniendo en cuenta las bajas madridistas- entre el juego de uno y otro ha sido abismal. El Barça, con una magnífica dirección en el banquillo y un Fran Vázquez espectacular (habrá que ver quién cuestiona su presencia en el próximo Mundial), ha evidenciado que hoy, aquí y ahora es más equipo que el Madrid. Con una defensa a cuchillo, y un Ricky Rubio que cada día que pasa demuestra su nivel-nivelazo- de juego. Son muchas las ocasiones en las que se ha cuestionado a Ricky sobre su aportación ofensiva; pero, al margen de los puntos que meta -que hoy los ha metido- se trata de un jugador que muestra sobre la cancha un peso en la ofensiva de su equipo descomunal, dirigiendo, asistiendo y permitiendo a sus compañeros llevarse la gloria de los puntos. Porque a él, y sobre todo a su entrenador, probablemente le importe más el funcionamiento del equipo que las estadísticas personales. Jugadorazo, y con mayúsculas.
Real Madrid (14+11+15+17): Prigioni, Garbajosa (10), Bullock (7), Dasic (11) y Lavrinovic (19) -equipo inicial-, Vidal, Kaukenas (8) y Velickovic (2).
Regal Barcelona (21+22+23+13): Rubio (18), Navarro (10), N’Dong (4), Lorbek (7) y Mickeal (8) -equipo inicial-, Vázquez (16), Morris (3), Sada (4), Grimau (7), Basile (2) y Trías.
Árbitros: Francisco de la Maza, Antonio Conde y Benjamín Jiménez.



























