Es lo importante. Osasuna ya tiene 29 puntos tras jugarse las dos primeras jornadas de la segunda vuelta. Y se encuentra más cerca de los 43 de la permanencia. Más cerca de poder conseguirlos y soñar con otras cosas, porque lo que nunca debe faltar es ambición, aunque sea soñando. Europa -perdón, se nos ha escapado- está a seis puntos.
Era el que enfrentaba a los rojos con el Tenerife un partido muy peligroso, por todas sus connotaciones. Pero esta vez no pasó como en otras ocasiones. Lo habÃan avisado los jugadores, repetÃan que ya tenÃan la lección aprendida, pero querÃamos verlo sobre el terreno de juego. Y lo vimos. Sobre todo con esa salida de las que gustan, de las de ir a por el rival y tener ocasiones de gol. La pena es que no entraron, entre los errores propios y un par de grandes paradas de Sergio Aragoneses. Y hubo que esperar hasta los tres minutos de la segunda parte para ver el gol de Aranda al que le habÃamos visto errar demasiado en la primera mitad sobre todo en el balón que le llegó tras la falta de Rúper.
Un 1-0 siempre conlleva riesgo. Y lo llevó. Poco, pero lo llevó. A Osasuna le faltó saber aprovechar los espacios que le dejaba un voluntarioso pero inocente Tenerife para haber marcado un segundo gol que hubiera dejado resuelto el encuentro. Pero desde el gol de Aranda no pasó absolutamente nada en el área canaria. Y en la navarra, un mal despeje de Azpilicueta que los tinerfeños no supieron aprovechar, un balón que recibió Nino en el área que tampoco tuvo consecuencias, y una pérdida de balón de Nekounam en el minuto 89 que solucionó Ricardo.
Al Tenerife se le ve que quiere, que le gusta tener la pelota y moverla, pero poco más. Como no mejoren en el aspecto ofensivo van a tener muchos problemas. Para seguir en Primera tendrán que aprender, además, a jugar de otra forma porque sólo con toque no se va a ninguna parte.

























