Si no fuera por el hoyo cuyo green es una isla, este es un campo que no deja apenas huella. Ese hoyo es un par 3 corto (122 mts. de amarillas) con un amplio green rodeado completamente por agua. Lástima que sea el hoyo 3 y no esté situado al final, lo que le darÃa mayor relevancia o al menos harÃa que el interés del campo se prolongara hasta el final. Porque el resto del recorrido no es especialmente brillante. No digo que sea un campo feo. Es un campo agradable para jugar, con mÃnima exigencia fÃsica, con calles bien cuidadas y varios lagos que amenizan el recorrido. Pero los retos y las sorpresas que se presentan al jugador son prácticamente inexistentes.
Las distancias no son problemáticas (salvo en el 5 y el 14) y más bien se hacen cortas (hay dos pares cuatro que no llegan a 300 mts y otro de 304). Los dog legs y los tiros ciegos escasean. No coger calle apenas penaliza, salvo que se caiga en alguno de los escasos árboles del campo o se mande la bola fuera de lÃmites. Y los greenes tampoco son especialmente difÃciles (salvo quizá el del 16 por su exagerada inclinación). Por eso, lo más interesante son los hoyos que tienen agua delante del green (el 4, el 9, el 13) o los que la tienen en la salida (el 2, el 12, el 15), además del citado hoyo 3.
Desde el punto de vista paisajÃstico tampoco hay nada especial que destacar. No es que sea feo, pero tampoco tiene nada de especial. Además en algunos puntos hay que atravesar las calles de la urbanización que rodea al campo (y que llega a penetrar en cuña sobre la calle del 7) lo que incordia bastante y nos sitúa en un entorno más urbano que natural.
Las instalaciones (vestuarios, cafeterÃa, etc.) son dignas, funcionales y correctas. Las opciones gastronómicas son claramente mejorables. Por eso, lo más destacable de los servicios del club es su personal que destaca por su amabilidad.
En definitiva, que es un campo que –salvo por el green en isla– no llama la atención y en el que difÃcilmente se querrá repetir si se tiene en cuenta la variada oferta de campos que existen en la provincia y que, además, son más cercanos a la costa dorada tarraconense.
Valoración del campo:
CategorÃa: Albatros/Eagle/Birdie/Par/Bogie
Dificultad de juego: media
Longitud (barras amarillas): 5855 metros.
Belleza: 6
Dureza fÃsica: escasa.
Servicios (atención, vestuarios, cafeterÃa, etc.): 7
GastronomÃa: 5
Entorno próximo: 5
Singularidad: un par 3 con el green en una isla.
Comentarios, valoración y fotografÃas efectuados por el colaborador de Navarrasport JFA.


































